A finales de los años 70, Paco Rodrigo extrajo un dibujo de un saco de arpillera natural. Ese patrón, grabado en un cliché, se convirtió en un estampado artesanal, con textura y con carácter.
Una trama, en su sentido más literal, es el conjunto de hilos que se entrecruzan con la urdimbre para formar una tela —en este caso, el saco—.
En 1988, coincidiendo con la victoria de Pedro Delgado en el Tour de Francia, aquella tela se expuso en una feria internacional en Alemania, captando miradas por su originalidad.
Aún hoy, esa tela sigue guardada como un tesoro en los archivos de Etxeondo. Y ha servido de punto de partida para múltiples versiones: desde térmicos en los primeros años, hasta una colección de invierno más reciente. Ahora, ese legado se reinterpreta con dos versiones de maillots llenas de vida.